Selección genética y líneas de crianza

La genética es el punto de partida de todo. Antes de que un cachorro nazca, ya hemos tomado decisiones que van a determinar positivamente su salud, su carácter y su calidad de vida durante los próximos 12 o 15 años.

Nunca reproducimos un perro solo porque es bonito o porque encaja en el estándar de color que mas se vende. Eso sería lo facil. Lo que hacemos es evaluar cada reproductor potencial en cuatro dimensiones antes de decidir si entra en nuestro programa:

¿Cómo seleccionamos a los reproductores?

Salud estructural documentada

Evaluacion ortopédica para descartar displasia de cadera y codo, radiografías de columna en razas con predisposición, y test de luxación rotuliana grado 0 o 1 en todas las razas miniatura. Un reproductor con luxación rotuliana grado 2 o superior no cría en Nuestros Peludos, sin excepción.

Salud ocular y cardíaca

Certificado CAER (Companion Animal Eye Registry) actualizado y auscultación cardíaca anual por veterinario especialista. En razas propensas a cardiopatías, el protocolo cardíaco es especialmente riguroso y seguimos las directrices del programa MVP (Mitral Valve Protocol).

Perfil genético molecular

Realizamos tests de ADN específicos para cada raza. En Maltipoos y Doodles buscamos portadores o afectados de Atrofia Progresiva de Retina, GM2, NCL, Degeneración Mielomatosa y otros marcadores de las razas parentales. Un portador puede cruzarse con un perro no portador, pero jamás cruzamos portador con portador.

Temperamento y conducta

No criamos perros con ansiedad marcada, reactividad alta o inestabilidad emocional, aunque sean morfológicamente perfectos. El carácter se hereda. Un cachorro de madre nerviosa tendrá un punto de partida más díficil, independientemente de sus condiciones de vida o cómo lo socialicemos después.

¿Por qué trabajamos con criadores europeos?

Llevamos años siguiendo el trabajo de criadores de referencia en Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Dinamarca. No es snobismo: es que el nivel de exigencia genética en esos países lleva décadas por delante del de nuestro país en muchas razas.

Cuando incorporamos una nueva línea europea, revisamos el pedigrí de al menos 3 generaciones, los resultados de los tests de los reproductores y, siempre que es posible, visitamos o hablamos directamente con el criador.

Preferimos pagar más por un reproductor bien testado de línea conocida que usar uno local del que no podemos trazar el historial sanitario completo. En las razas híbridas como el Maltipoo, el Cavapoo o el Labradoodle, la seleccion genética es aún más compleja porque hay que gestionar los riesgos de salud de ambas razas parentales.

El vigor híbrido existe y reduce la incidencia de algunas enfermedades hereditarias recesivas, pero no elimina los problemas de salud poligenéticos. Por eso el testado genético es obligatorio en ambos progenitores, no solo en uno.

Criterios de exclusión del programa reproductor

Estos son los criterios que hacen que un perro, aunque sea morfológicamente excelente, no entre en nuestro programa de cría: